Llevaba siete días sin tocar a nadie, frustrado, con la polla dura desde la mañana. Mi compañera de cuarto lo notó, se sentó a mi lado en el sofá y me ofreció su cuerpo como alivio. Se quitó la camiseta lentamente, dejó que mis manos recorrieran sus tetas naturales, su vientre plano, sus caderas perfectas. Me masturbó con mirada traviesa, gemía cada vez que mi respiración se aceleraba, y cuando no aguanté más me dejó explotar sobre su piel, cubriéndola de corrida caliente mientras sonreía satisfecha. Alivio consensuado entre adultos, tensión liberada y una compañera de cuarto que sabe cuidar de sus inquilinos. Si te excitan las mujeres dulces, complacientes y con cuerpos hechos para el placer, dale play y mira cómo me ayuda a descargar todo.
ESTE SITIO WEB CONTIENE MATERIAL SEXUALMENTE EXPLÍCITO (incluyendo material pornográfico).
Debes tener al menos dieciocho (18) años para utilizar este sitio web, a menos que la mayoría de edad de
tu jurisdicción sea superior a dieciocho (18) años, en cuyo caso deberás tener al menos la mayoría de
edad según tu jurisdicción. El uso de este sitio web no está permitido donde esté prohibido por ley. Este
sitio web también requiere el uso de cookies. Puedes encontrar más información sobre nuestras cookies en
nuestra Política de privacidad y Política de cookies.
AL ENTRAR EN ESTE SITIO WEB Y
UTILIZARLO ACEPTAS NUESTRAPOLÍTICA DE PRIVACIDAD Y
EL USO DE COOKIES.